LA HORA Y EL SITIO
Martes 07 de julio de 2009
La exposición retrospectiva “Reinicio” del Maestro Jorge Navarro continua en exhibición en la Galería Juan Soriano de la Casa de la Cultura Jalisciense. Ubicada en Constituyentes no.21 entre la Calzada Independencia y 16 de septiembre. Visítala.
“Los afrodisaícos: ritmos del mundo y fusión” se presentan el día de hoy a las 21 horas en López Cotilla 1939. Más información al teléfono 36 16 16 84.
El taller literario Al gravitar rotando que dirige Oscar Tagle invita a la lectura de microrrelatos, brevedades y otras minucias. Participan Ada Figueroa, Aldo Prieto y Christopher Estrada. Mañana miércoles a las 20:30 horas en Madero y 8 de Julio. Zona Centro.
Los Awilbur, integrado por Gerardo Enciso, Daniel Kitroser, Oscar Fuentes, Alfredo Sánchez y Carlos Avilés se presentan el día de mañana en el Estudio Diana a las 20:30 horas. Para más información consulta la cartelera en www.teatrodiana.com
martes, 7 de julio de 2009
lunes, 6 de julio de 2009
DOLORES GARNICA
CURADURÍA EN SUSTANCIA
Transmitido: 23 de junio 2009
Mucho se alega sobre la función del curador en el arte contemporáneo. Tanta es la polémica que las conclusiones suelen resultar extremas. El comisario (como se le dice en castellano ibérico) resulta funcionar como el nuevo “rockstar”, el protagonista del circuito de las artes visuales, o como el personaje que debería pasar inadvertido y gris en cada trabajo.
El papel del curador cobró relevancia desde la década de los noventas, cuando fue necesario crear una figura que comandara y dirigiera exposiciones que dijeran algo más que la versión oficial de una obra de arte. Así, el curador no sólo organiza y cuelga cuadritos, es el que dota de nuevas lecturas a una obra de arte, a un cuadro de Velázquez o a una instalación de Damián Ortega; separadas, juntas o revueltas. Robert Storr acomodó al arte africano sobre el arte europeo en la Bienal de Venecia de 2007 cambiando la idea del panorama mundial para los espectadores. En 2001 para el Museo de Bellas Artes en Dole, Francia, Bob Nickas eligió sólo a artistas cuyo apellido comenzara con “W”, de Andy Warhol a Keller Walker, un juego de sorprendentes resultados. “Sobre la función de los materiales de producción y su relación con el espacio”, fue la tesis curatorial de Patrick Charpenel para Gabriel Orozco en Bellas Artes en 2007, la que cambió la contemplación de su obra.
Hoy el curador es considerado un creador, y algo de esta idea puede apreciarse en la colectiva curada por Montserrat Albores en el Museo Raúl Anguiano. “Misfeasance” se define como “la ejecución impropia e ilegal de un acto que es en sí mismo propio y legal”, la tesis con la se reúne la obra de siete artistas nacionales e internacionales, en torno a la línea entre legalidad e ilegalidad, entre lo correcto y lo incorrecto. “Reflexionar sobre la legalidad y cómo muchas veces los sistemas recurren a ella para perpetuarse”, explicó Albores.
En esta exposición la curaduría funciona como detonante de lecturas y reflexiones en torno a los temas y las preocupaciones de los artistas actuales. No se queda sólo con los discursos políticos y de justicia social, también inspecciona el sentido del registro como documento histórico y del soporte como expresión artística. Primero hay que ver el prefacio de la curadora: fragmentos de filmes de Pasolini y Lynch, de un documental de National Geographic y algo de los “Archivos del Terror” de Paraguay, durante la dictadura de Alfredo Stroessner.
¿En qué radica la legalidad? ¿Por qué capturar fotografías de adolescentes delincuentes y publicarlas como trofeos? Son las preguntas que resultan de las fotografías de Clarisse Hahn. El símil que hace entre las preguntas del reportero y el interrogatorio policíaco Jean Genet en su última entrevista en 1985, pieza en tres videos de Pablo Sigg. La intervención a la cerámica griega donde Yocasta conversa con Edipo, su esposo e hijo, de Nicole Cherubini. Algo sobre el caso K. Gun releído desde “Ante la ley”, de Kafka, de Francois Bucher. La parodia del edificio de estilo brutalista que funcionó como centro de espionaje y detención para los opositores del régimen de Fujimori, y la ráfaga de balazos de una patrulla en el río Putumayo, capturada en video por Alberto Baraya.
Y para completar un paseo por curadurías interesantes, se recomienda no sólo “Misfeasance” en el Museo Raúl Anguiano, también “Amores mudos” de Mónica Escutia en Casa Vallarta curada por Patrick Charpenel. “Barragán, itinerarios espirituales”, en Casa Iteso Clavigero, curada por Alfonso Alfaro, director de investigaciones de Arte de México y “Marginorama Ink” de Leonardo Morales en Casa Museo López Portillo, curaduría de Antonio Tunn Nal.
CURADURÍA EN SUSTANCIA
Transmitido: 23 de junio 2009
Mucho se alega sobre la función del curador en el arte contemporáneo. Tanta es la polémica que las conclusiones suelen resultar extremas. El comisario (como se le dice en castellano ibérico) resulta funcionar como el nuevo “rockstar”, el protagonista del circuito de las artes visuales, o como el personaje que debería pasar inadvertido y gris en cada trabajo.
El papel del curador cobró relevancia desde la década de los noventas, cuando fue necesario crear una figura que comandara y dirigiera exposiciones que dijeran algo más que la versión oficial de una obra de arte. Así, el curador no sólo organiza y cuelga cuadritos, es el que dota de nuevas lecturas a una obra de arte, a un cuadro de Velázquez o a una instalación de Damián Ortega; separadas, juntas o revueltas. Robert Storr acomodó al arte africano sobre el arte europeo en la Bienal de Venecia de 2007 cambiando la idea del panorama mundial para los espectadores. En 2001 para el Museo de Bellas Artes en Dole, Francia, Bob Nickas eligió sólo a artistas cuyo apellido comenzara con “W”, de Andy Warhol a Keller Walker, un juego de sorprendentes resultados. “Sobre la función de los materiales de producción y su relación con el espacio”, fue la tesis curatorial de Patrick Charpenel para Gabriel Orozco en Bellas Artes en 2007, la que cambió la contemplación de su obra.
Hoy el curador es considerado un creador, y algo de esta idea puede apreciarse en la colectiva curada por Montserrat Albores en el Museo Raúl Anguiano. “Misfeasance” se define como “la ejecución impropia e ilegal de un acto que es en sí mismo propio y legal”, la tesis con la se reúne la obra de siete artistas nacionales e internacionales, en torno a la línea entre legalidad e ilegalidad, entre lo correcto y lo incorrecto. “Reflexionar sobre la legalidad y cómo muchas veces los sistemas recurren a ella para perpetuarse”, explicó Albores.
En esta exposición la curaduría funciona como detonante de lecturas y reflexiones en torno a los temas y las preocupaciones de los artistas actuales. No se queda sólo con los discursos políticos y de justicia social, también inspecciona el sentido del registro como documento histórico y del soporte como expresión artística. Primero hay que ver el prefacio de la curadora: fragmentos de filmes de Pasolini y Lynch, de un documental de National Geographic y algo de los “Archivos del Terror” de Paraguay, durante la dictadura de Alfredo Stroessner.
¿En qué radica la legalidad? ¿Por qué capturar fotografías de adolescentes delincuentes y publicarlas como trofeos? Son las preguntas que resultan de las fotografías de Clarisse Hahn. El símil que hace entre las preguntas del reportero y el interrogatorio policíaco Jean Genet en su última entrevista en 1985, pieza en tres videos de Pablo Sigg. La intervención a la cerámica griega donde Yocasta conversa con Edipo, su esposo e hijo, de Nicole Cherubini. Algo sobre el caso K. Gun releído desde “Ante la ley”, de Kafka, de Francois Bucher. La parodia del edificio de estilo brutalista que funcionó como centro de espionaje y detención para los opositores del régimen de Fujimori, y la ráfaga de balazos de una patrulla en el río Putumayo, capturada en video por Alberto Baraya.
Y para completar un paseo por curadurías interesantes, se recomienda no sólo “Misfeasance” en el Museo Raúl Anguiano, también “Amores mudos” de Mónica Escutia en Casa Vallarta curada por Patrick Charpenel. “Barragán, itinerarios espirituales”, en Casa Iteso Clavigero, curada por Alfonso Alfaro, director de investigaciones de Arte de México y “Marginorama Ink” de Leonardo Morales en Casa Museo López Portillo, curaduría de Antonio Tunn Nal.
LA HORA Y EL SITIO
Lunes 06 julio de 2009
En el Sala de Cine Guillermo del Toro se presenta la cinta “La banda nos visita” del director Eran Kolirin, una producción de Israel, Francia y Estados Unidos. Funciones a las 17:00 y 19:00 horas.
Música y poesía para festejar a Lalo Quimixto por sus “20 años de poesía callejera”, participan Raúl Bañuelos, Oscar Fuentes, Gustavo Iñiguez, Juan Manuel Sarabia, Cronos Castillo. Mañana martes a las 20:30 horas en José Guadalupe Zuno 2027.
El próximo 15 de julio dará inicio el curso “La poética Celta a través de la mitología, la literatura y la tradición” , impartido por Elizabeth Salgado, todos los miércoles en el Ex Convento del Carmen. Para más información escribir al correo gaelalorca@gmail.com
Tu lugar convoca a todos los artistas mexicanos o extranjeros que residan en Guadalajara y su Zona Metropolitana, al concurso “ExpresARTE” . La temática de esta edición es “México”, en la cual los aspirantes deberán expresar o ilustrar su libre opinión sobre la situación histórica, política o social del nuestro país. Para mayor información visita la pagina www.teulloc.com
Lunes 06 julio de 2009
En el Sala de Cine Guillermo del Toro se presenta la cinta “La banda nos visita” del director Eran Kolirin, una producción de Israel, Francia y Estados Unidos. Funciones a las 17:00 y 19:00 horas.
Música y poesía para festejar a Lalo Quimixto por sus “20 años de poesía callejera”, participan Raúl Bañuelos, Oscar Fuentes, Gustavo Iñiguez, Juan Manuel Sarabia, Cronos Castillo. Mañana martes a las 20:30 horas en José Guadalupe Zuno 2027.
El próximo 15 de julio dará inicio el curso “La poética Celta a través de la mitología, la literatura y la tradición” , impartido por Elizabeth Salgado, todos los miércoles en el Ex Convento del Carmen. Para más información escribir al correo gaelalorca@gmail.com
Tu lugar convoca a todos los artistas mexicanos o extranjeros que residan en Guadalajara y su Zona Metropolitana, al concurso “ExpresARTE” . La temática de esta edición es “México”, en la cual los aspirantes deberán expresar o ilustrar su libre opinión sobre la situación histórica, política o social del nuestro país. Para mayor información visita la pagina www.teulloc.com
viernes, 3 de julio de 2009
AVELINO SORDO VILCHIS
BOTAR CON BE GRANDE
Transmitido: Jueves 02 de julio 2009
El domingo voy a ir a votar. Desde que cumplí 18 he acudido a las urnas sin faltar ninguna vez. A lo largo de mi vida he votado por muchas personas, aunque por pocos partidos, y me ha pasado de todo. En el proceso electoral de 1976 voté por una persona que no aparecía en la boleta: Valentín Campa, poco después el Partido Comunista Mexicano consiguió su registro. En 1988 voté por Cuauhtémoc Cárdenas y se calló el sistema. En las elecciones de 2003 anulé la boleta por primera vez: ninguno de los candidatos a Presidente Municipal de Guadalajara me pareció bueno y ejercí el derecho de negarles mi voto.
Votar por el «menos malo» no me parece que sea opción, más bien me suena a imposición. Díganme si no mis dos amables radioescuchas: ¿se someterían a una operación en el cerebro a sabiendas que el cirujano que la realizará es el «menos malo»? ¿Permitirían que cualquier maistro, por supuesto que el «menos malo», desarmara la caja de cambios de su Ferrari? Yo no. Además, lo menos que pueden —y deben— hacer los partidos políticos, que por cierto nosotros mantenemos, es presentar candidatos que claramente tengan la capacidad de realizar la tarea a la que aspiran. No los parientes, no los cuates, no los cómplices: personas capaces.
El domingo voy a ir a votar. Y voy a anular mis votos. Voy a botar a los candidatos que tengo claro no me van a representar. Y es mi derecho. Sólo que en esta ocasión mis boletas anuladas van a tener un nuevo significado: se van a sumar a muchas otras —¿miles? ¿decenas de miles? ¿cientos de miles? ¿millones?— en un acto de rechazo a una clase política mediocre, mezquina y abusiva. Se trata de sólo un llamado de atención —un buen jalón de orejas— porque tengo claro que los votos anulados carecen de consecuencias jurídicas, que no forman gobierno. Pero también sé que tienen un valor político.
Ir a la casilla y anular las boletas es votar. Por nadie, pero votar. Ante el crecimiento del fenómeno anulacionista, parece que los políticos de todos los colores se pusieron de acuerdo y les ha dado por hablar —taimados que son— de «abstención», cuando en realidad se están refiriendo a «anulación», que son dos cosas distintas y ellos lo saben perfectamente. Anular el voto de ninguna manera significa buscar la desaparición del sistema de partidos o un rechazo a la democracia. Pienso que es exactamente lo contrario: aquí y ahora anular mis votos es un acto político que además busca hacer avanzar a nuestra tullida democracia.
El domingo voy a ir a votar. Y voy a anular mis votos. Y no es que piense que todos los políticos son iguales. No: tengo claro que hay unos más iguales que otros, el problema es que los mediocres, los mezquinos y los abusivos tienen copada la casa. Y aquello hasta parece concurso. Por otra parte, es perfectamente natural que el «anulacionismo» no tenga un programa o pliego petitorio definido o uniforme, pues se trata de una reacción ciudadana que incluye todas las tendencias y colores y que no busca el poder, sino llamar la atención de los políticos al hecho de que no están haciendo bien su trabajo, de que no nos están representando.
Es también muy claro, después de más de dos meses de campaña, que el movimiento anulacionista —a pesar de su desarticulación, dispersión y presencia difusa— puede presumir que cuenta con un muy importante y democrático logro, que los partidos —a pesar de su articulado, afinadísimo y grosero empleo de millones de pesos y spots— están muy lejos de igualar: el asunto de la anulación del voto está, aquí y ahora, en el centro del debate nacional.
Por lo pronto, el domingo voy a ir a votar. Y voy a anular mis votos.
BOTAR CON BE GRANDE
Transmitido: Jueves 02 de julio 2009
El domingo voy a ir a votar. Desde que cumplí 18 he acudido a las urnas sin faltar ninguna vez. A lo largo de mi vida he votado por muchas personas, aunque por pocos partidos, y me ha pasado de todo. En el proceso electoral de 1976 voté por una persona que no aparecía en la boleta: Valentín Campa, poco después el Partido Comunista Mexicano consiguió su registro. En 1988 voté por Cuauhtémoc Cárdenas y se calló el sistema. En las elecciones de 2003 anulé la boleta por primera vez: ninguno de los candidatos a Presidente Municipal de Guadalajara me pareció bueno y ejercí el derecho de negarles mi voto.
Votar por el «menos malo» no me parece que sea opción, más bien me suena a imposición. Díganme si no mis dos amables radioescuchas: ¿se someterían a una operación en el cerebro a sabiendas que el cirujano que la realizará es el «menos malo»? ¿Permitirían que cualquier maistro, por supuesto que el «menos malo», desarmara la caja de cambios de su Ferrari? Yo no. Además, lo menos que pueden —y deben— hacer los partidos políticos, que por cierto nosotros mantenemos, es presentar candidatos que claramente tengan la capacidad de realizar la tarea a la que aspiran. No los parientes, no los cuates, no los cómplices: personas capaces.
El domingo voy a ir a votar. Y voy a anular mis votos. Voy a botar a los candidatos que tengo claro no me van a representar. Y es mi derecho. Sólo que en esta ocasión mis boletas anuladas van a tener un nuevo significado: se van a sumar a muchas otras —¿miles? ¿decenas de miles? ¿cientos de miles? ¿millones?— en un acto de rechazo a una clase política mediocre, mezquina y abusiva. Se trata de sólo un llamado de atención —un buen jalón de orejas— porque tengo claro que los votos anulados carecen de consecuencias jurídicas, que no forman gobierno. Pero también sé que tienen un valor político.
Ir a la casilla y anular las boletas es votar. Por nadie, pero votar. Ante el crecimiento del fenómeno anulacionista, parece que los políticos de todos los colores se pusieron de acuerdo y les ha dado por hablar —taimados que son— de «abstención», cuando en realidad se están refiriendo a «anulación», que son dos cosas distintas y ellos lo saben perfectamente. Anular el voto de ninguna manera significa buscar la desaparición del sistema de partidos o un rechazo a la democracia. Pienso que es exactamente lo contrario: aquí y ahora anular mis votos es un acto político que además busca hacer avanzar a nuestra tullida democracia.
El domingo voy a ir a votar. Y voy a anular mis votos. Y no es que piense que todos los políticos son iguales. No: tengo claro que hay unos más iguales que otros, el problema es que los mediocres, los mezquinos y los abusivos tienen copada la casa. Y aquello hasta parece concurso. Por otra parte, es perfectamente natural que el «anulacionismo» no tenga un programa o pliego petitorio definido o uniforme, pues se trata de una reacción ciudadana que incluye todas las tendencias y colores y que no busca el poder, sino llamar la atención de los políticos al hecho de que no están haciendo bien su trabajo, de que no nos están representando.
Es también muy claro, después de más de dos meses de campaña, que el movimiento anulacionista —a pesar de su desarticulación, dispersión y presencia difusa— puede presumir que cuenta con un muy importante y democrático logro, que los partidos —a pesar de su articulado, afinadísimo y grosero empleo de millones de pesos y spots— están muy lejos de igualar: el asunto de la anulación del voto está, aquí y ahora, en el centro del debate nacional.
Por lo pronto, el domingo voy a ir a votar. Y voy a anular mis votos.
jueves, 2 de julio de 2009
LA HORA Y EL SITIO
Jueves 02 julio de 2009
Hamlet, príncipe de Dinamarclown se presenta este jueves y viernes a las 20 horas en el Teatro Experimental. Entrada general 100 pesos, estudiantes, maestros 70.
Una niña con el desamparo a cuestas busca a lo largo de su vida una figura paterna en la cual pueda volcar todo su amor, este es el tema de la puesta en escena Acerca de la Orfandad, que se presenta mañana viernes en el Teatro Estudio Diana a las 20:30 horas. General 100 pesos estudiantes, maestros y tercera edad 80. Es una función para adolescentes mayores de 16 años y adultos.
Este próximo sábado se presenta Les Cabaret Capricho con el tema “La vía deslactosada”. Circo, teatro, malabarismo, acrobacia, música y humor a las 21 horas en la mar o ma Ghilardi No. 120 entre Juan Manuel y Justo Sierra en el Barrio de Santa Tere. Cooperación 120 y con disfraz galáctico 80. Más información en www.cabaretcapricho.blogspot.com
La Galería Vértice invita este próximo sábado a la subasta de verano de obra de los artistas Alejandro Colunga, Javier Arévalo, Ismael Vargas y Francisco Toledo entre otros. El martillero será Paco de la Peña, la cita es a las 13hrs en Lerdo de Tejada No. 2418
Jueves 02 julio de 2009
Hamlet, príncipe de Dinamarclown se presenta este jueves y viernes a las 20 horas en el Teatro Experimental. Entrada general 100 pesos, estudiantes, maestros 70.
Una niña con el desamparo a cuestas busca a lo largo de su vida una figura paterna en la cual pueda volcar todo su amor, este es el tema de la puesta en escena Acerca de la Orfandad, que se presenta mañana viernes en el Teatro Estudio Diana a las 20:30 horas. General 100 pesos estudiantes, maestros y tercera edad 80. Es una función para adolescentes mayores de 16 años y adultos.
Este próximo sábado se presenta Les Cabaret Capricho con el tema “La vía deslactosada”. Circo, teatro, malabarismo, acrobacia, música y humor a las 21 horas en la mar o ma Ghilardi No. 120 entre Juan Manuel y Justo Sierra en el Barrio de Santa Tere. Cooperación 120 y con disfraz galáctico 80. Más información en www.cabaretcapricho.blogspot.com
La Galería Vértice invita este próximo sábado a la subasta de verano de obra de los artistas Alejandro Colunga, Javier Arévalo, Ismael Vargas y Francisco Toledo entre otros. El martillero será Paco de la Peña, la cita es a las 13hrs en Lerdo de Tejada No. 2418
miércoles, 1 de julio de 2009
PABLO ARREDONDO RAMÍREZ
DEL VOTO NULO A LA AUDIENCIA NULA
Transmitido: Lunes 29 de junio 2009
Si en algún momento se escribe la historia de la actual contienda electoral es muy probable que aparezca un protagonista que si bien ha estado presente en nuestra imberbe democracia, nunca había adquirido la relevancia de la presente coyuntura. Se trata del llamado “voto nulo” o “voto en blanco”. Que no es lo mismo, pero es igual.
Ese fenómeno político, al decir de los que saben, tiene dos posibles explicaciones. La primera, sostiene que el arrastre del voto nulo se sostiene en una verdad tan clara como incuestionable; a saber, el abrumador desencanto de la ciudadanía con una clase de políticos que lo único que hacen, permanentemente, es mirarse al ombligo, proteger sus propios intereses, ignorar las necesidades la mayoría, abultarse los bolsillos con los recursos públicos, reírse a carcajadas de cualquier impugnación proveniente de “Juan pueblo” y maquillarse para aparecer en la televisión. La desilusión con semejantes “servidores de la democracia” tendría que traducirse, entonces, en voto de rechazo a todos, entendido como un voto en blanco.
Otra vertiente explicativa, afirma que la promoción del “voto nulo” no es más que el producto de una campaña ideada desde el mismo poder para favorecer el actual estado de cosas. En otras palabras, que la promoción de tal tipo de conducta electoral no acarreará ningún cambio, puesto que el llamado “voto nulo” o en “blanco” no se traducirá en la llegada de representantes de otro nivel ni calidad. Los ganadores del “voto nulo” serán los actuales detentadores del poder, quienes no verán mermada su posición gracias a la “resistencia pasiva” que significa tal tipo de conducta ciudadana.
En lo personal me inclino a considerar que si bien el “voto nulo” es un derecho de los electores, en realidad tiene poca efectividad. Dependiendo de su magnitud afecta la legitimidad de los contendientes –incluyendo a los ganadores--, pero en términos reales, el espacio que obtiene el “voto nulo” el día de la elección terminará siendo ocupado en la práctica por alguno de esos políticos cuestionables y cuestionados. El “voto nulo” es un mensaje explicable de la ciudadanía, pero no logra evitar que alguno de los contendientes se transforme en el ganador.
Y si bien los políticos y sus partidos –en general—resultan repugnables en más de un sentido, es menester incorporar los matices. Hay de candidatos a candidatos, así como hay de partidos a partidos. En otras palabras, “todos son de barro, pero no es lo mismo bacín que jarro”. Por mal que esté el sistema de partidos políticos, nuestra vapuleada democracia todavía ofrece opciones en el campo electoral, aunque estemos obligados a localizarlas con la lupa.
Como sea, le fenómeno del “voto nulo” está dejando muchas lecciones y reflexiones en torno al actual sistema de poder que rige en México. Por ejemplo, en más de una ocasión, me he preguntado cuál es el verdadero aporte que la televisión en México está haciendo para construir y volver sustentable a la democracia en nuestro país. La respuesta es obvia: no observo por casi ningún lado los aportes. La televisión mexicana no sólo ha dado la espalda a muchas de las genuinas aspiraciones democráticas, sino que está ayudando a desvirtuar a la política.
Para mala fortuna de los ciudadanos, la política se ha mediatizado. La televisión, controlada por Televisa Y TV Azteca, ha subordinado a la política y se ha apropiado del más importante de los espacios públicos existentes. Lo mismo construye que destruye candidatos. Lo mismo focaliza que ignora temas a su antojo. Establece agendas informativas a conveniencia propia. Difunde contenidos de calidad ínfima y, para colmo, encaja los colmillos sobre el erario sin anteponer el interés público.
La telecracia está lejos de ser un mito en México. Existe y se manifiesta de maneras burdas. Lo mismo impugna leyes que limitan su influencia en el mercado y en el sistema político, que vende protección mediática al mejor postor. Para nadie es un secreto que las principales críticas a la reforma que inhibió las “política de los spots” (que tanto daño hicieron en la elección del 2006) provinieron de las televisoras y de sus intelectuales orgánicos.
Pero eso no los detuvo. Han desarrollado formas originales para alimentarse, cual vampiros, de los dineros públicos y para acrecentar su influencia. Entrevistas a modo de los gobernantes, programas de presunta promoción turística en la República, renta de estrellas para apoyar campañas partidistas y hasta debates entre “suspirantes” a la presidencia de la república. Nada de eso es gratuito en nuestro sistema mediático o telecrático. Se logra por medio de una colisión de intereses políticos y económicos. Basta observar el caso de Peña Nieto, gobernador del estado de México. Se logra inyectando dinero fresco en los bolsillos de los tiburones de la televisión. Basta pensar en el reciente espectáculo de Azcárraga Jean y la maestra Gordillo. Amos y señores de la “buena educación“, que prevalece en México.
La televisión mexicana le hace daño a la democracia y denigra la política. Por eso me pregunto si más que promover el “voto nulo”, los defensores de la democracia en nuestro país deberían levantar otras banderas, como por ejemplo, la de la “audiencia nula”.
Qué tal si al menos una buena cantidad de mexicanos, tan adeptos como somos a la televisión, decidiéramos que hasta nuevo aviso –es decir, hasta que la telebasura se reduzca a su mínima expresión—intentaremos consumir tal alimento simbólico en otras fuentes.
La audiencia nula en televisión –causa que abrazo desde ya-- no significa dejar de consumir mensajes televisivos. Supone evitar aquellos que provienen de las dos televisoras que dominan el mercado nacional. Para quienes acceden a la televisión por cable ello es posible sin mayor dificultad. Porque si bien en los sistemas de cable también abunda la telebasura, al menos las opciones se multiplican. Lo mismo podría afirmarse para quienes tienen acceso a Internet de banda ancha.
Una televisión con “audiencia nula” sería, desde mi muy particular punto de vista, una aportación más sólida para la democracia y para la responsabilidad política, que la promoción del “voto nulo”. La “audiencia nula” emitiría un mensaje contundente tanto a los políticos en los que no creemos, como a las televisoras antes las cuales se rinden. Si las televisoras no atienden las verdaderas necesidades de la mayoría, la mayoría no tiene porque atender a sus mensajes.
DEL VOTO NULO A LA AUDIENCIA NULA
Transmitido: Lunes 29 de junio 2009
Si en algún momento se escribe la historia de la actual contienda electoral es muy probable que aparezca un protagonista que si bien ha estado presente en nuestra imberbe democracia, nunca había adquirido la relevancia de la presente coyuntura. Se trata del llamado “voto nulo” o “voto en blanco”. Que no es lo mismo, pero es igual.
Ese fenómeno político, al decir de los que saben, tiene dos posibles explicaciones. La primera, sostiene que el arrastre del voto nulo se sostiene en una verdad tan clara como incuestionable; a saber, el abrumador desencanto de la ciudadanía con una clase de políticos que lo único que hacen, permanentemente, es mirarse al ombligo, proteger sus propios intereses, ignorar las necesidades la mayoría, abultarse los bolsillos con los recursos públicos, reírse a carcajadas de cualquier impugnación proveniente de “Juan pueblo” y maquillarse para aparecer en la televisión. La desilusión con semejantes “servidores de la democracia” tendría que traducirse, entonces, en voto de rechazo a todos, entendido como un voto en blanco.
Otra vertiente explicativa, afirma que la promoción del “voto nulo” no es más que el producto de una campaña ideada desde el mismo poder para favorecer el actual estado de cosas. En otras palabras, que la promoción de tal tipo de conducta electoral no acarreará ningún cambio, puesto que el llamado “voto nulo” o en “blanco” no se traducirá en la llegada de representantes de otro nivel ni calidad. Los ganadores del “voto nulo” serán los actuales detentadores del poder, quienes no verán mermada su posición gracias a la “resistencia pasiva” que significa tal tipo de conducta ciudadana.
En lo personal me inclino a considerar que si bien el “voto nulo” es un derecho de los electores, en realidad tiene poca efectividad. Dependiendo de su magnitud afecta la legitimidad de los contendientes –incluyendo a los ganadores--, pero en términos reales, el espacio que obtiene el “voto nulo” el día de la elección terminará siendo ocupado en la práctica por alguno de esos políticos cuestionables y cuestionados. El “voto nulo” es un mensaje explicable de la ciudadanía, pero no logra evitar que alguno de los contendientes se transforme en el ganador.
Y si bien los políticos y sus partidos –en general—resultan repugnables en más de un sentido, es menester incorporar los matices. Hay de candidatos a candidatos, así como hay de partidos a partidos. En otras palabras, “todos son de barro, pero no es lo mismo bacín que jarro”. Por mal que esté el sistema de partidos políticos, nuestra vapuleada democracia todavía ofrece opciones en el campo electoral, aunque estemos obligados a localizarlas con la lupa.
Como sea, le fenómeno del “voto nulo” está dejando muchas lecciones y reflexiones en torno al actual sistema de poder que rige en México. Por ejemplo, en más de una ocasión, me he preguntado cuál es el verdadero aporte que la televisión en México está haciendo para construir y volver sustentable a la democracia en nuestro país. La respuesta es obvia: no observo por casi ningún lado los aportes. La televisión mexicana no sólo ha dado la espalda a muchas de las genuinas aspiraciones democráticas, sino que está ayudando a desvirtuar a la política.
Para mala fortuna de los ciudadanos, la política se ha mediatizado. La televisión, controlada por Televisa Y TV Azteca, ha subordinado a la política y se ha apropiado del más importante de los espacios públicos existentes. Lo mismo construye que destruye candidatos. Lo mismo focaliza que ignora temas a su antojo. Establece agendas informativas a conveniencia propia. Difunde contenidos de calidad ínfima y, para colmo, encaja los colmillos sobre el erario sin anteponer el interés público.
La telecracia está lejos de ser un mito en México. Existe y se manifiesta de maneras burdas. Lo mismo impugna leyes que limitan su influencia en el mercado y en el sistema político, que vende protección mediática al mejor postor. Para nadie es un secreto que las principales críticas a la reforma que inhibió las “política de los spots” (que tanto daño hicieron en la elección del 2006) provinieron de las televisoras y de sus intelectuales orgánicos.
Pero eso no los detuvo. Han desarrollado formas originales para alimentarse, cual vampiros, de los dineros públicos y para acrecentar su influencia. Entrevistas a modo de los gobernantes, programas de presunta promoción turística en la República, renta de estrellas para apoyar campañas partidistas y hasta debates entre “suspirantes” a la presidencia de la república. Nada de eso es gratuito en nuestro sistema mediático o telecrático. Se logra por medio de una colisión de intereses políticos y económicos. Basta observar el caso de Peña Nieto, gobernador del estado de México. Se logra inyectando dinero fresco en los bolsillos de los tiburones de la televisión. Basta pensar en el reciente espectáculo de Azcárraga Jean y la maestra Gordillo. Amos y señores de la “buena educación“, que prevalece en México.
La televisión mexicana le hace daño a la democracia y denigra la política. Por eso me pregunto si más que promover el “voto nulo”, los defensores de la democracia en nuestro país deberían levantar otras banderas, como por ejemplo, la de la “audiencia nula”.
Qué tal si al menos una buena cantidad de mexicanos, tan adeptos como somos a la televisión, decidiéramos que hasta nuevo aviso –es decir, hasta que la telebasura se reduzca a su mínima expresión—intentaremos consumir tal alimento simbólico en otras fuentes.
La audiencia nula en televisión –causa que abrazo desde ya-- no significa dejar de consumir mensajes televisivos. Supone evitar aquellos que provienen de las dos televisoras que dominan el mercado nacional. Para quienes acceden a la televisión por cable ello es posible sin mayor dificultad. Porque si bien en los sistemas de cable también abunda la telebasura, al menos las opciones se multiplican. Lo mismo podría afirmarse para quienes tienen acceso a Internet de banda ancha.
Una televisión con “audiencia nula” sería, desde mi muy particular punto de vista, una aportación más sólida para la democracia y para la responsabilidad política, que la promoción del “voto nulo”. La “audiencia nula” emitiría un mensaje contundente tanto a los políticos en los que no creemos, como a las televisoras antes las cuales se rinden. Si las televisoras no atienden las verdaderas necesidades de la mayoría, la mayoría no tiene porque atender a sus mensajes.
LA HORA Y EL SITIO
Miércoles 01 julio de 2009
Esta noche como parte de los Miércoles Literarios se presenta el libro de poesía “La danza” de Rubén Gil, presenta Mauricio Ramírez. La cita es a las 20:30 horas en la Capilla Elías Nandino del Exconvento del Carmen.
El día de mañana se inaugura la exposición colectiva “Ases y Reyes” participan Diana Ibarra, Roberto Aguilar, Sandro Israel López y Carlos Reyes, en Morelos No. 666 esquina Andador Coronilla a las 20 horas.
El próximo viernes se presenta el libro “Rock Tapatío”, que contiene imágenes de más de 100 grupos locales, nacionales e internacionales, del fotógrafo Marshall a las 21 horas en el LARVA, Ocampo 120, esquina Av. Juárez. Zona Centro. Entrada Libre. Para más formación consulta la página www.rocktapatioenvivo.com
También el próximo viernes Abel Galván inaugura su exposición “Adán es nada y Eva es ave, ave es Eva y nada es Adán” en Contreras Medellín No. 357 esquina Angulo a las 20:30 horas. Más información al teléfono 36 58 22 88.
Miércoles 01 julio de 2009
Esta noche como parte de los Miércoles Literarios se presenta el libro de poesía “La danza” de Rubén Gil, presenta Mauricio Ramírez. La cita es a las 20:30 horas en la Capilla Elías Nandino del Exconvento del Carmen.
El día de mañana se inaugura la exposición colectiva “Ases y Reyes” participan Diana Ibarra, Roberto Aguilar, Sandro Israel López y Carlos Reyes, en Morelos No. 666 esquina Andador Coronilla a las 20 horas.
El próximo viernes se presenta el libro “Rock Tapatío”, que contiene imágenes de más de 100 grupos locales, nacionales e internacionales, del fotógrafo Marshall a las 21 horas en el LARVA, Ocampo 120, esquina Av. Juárez. Zona Centro. Entrada Libre. Para más formación consulta la página www.rocktapatioenvivo.com
También el próximo viernes Abel Galván inaugura su exposición “Adán es nada y Eva es ave, ave es Eva y nada es Adán” en Contreras Medellín No. 357 esquina Angulo a las 20:30 horas. Más información al teléfono 36 58 22 88.
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